
ENTREVISTA DE ARCHIVO: Carlos Muñoz Relato de un Sobreviviente
Carolina Acosta
Foto: Escuela de Mecánica de la Armada
A pocos metros del estadio Monumental en donde jugó la selección argentina el mundial 78’ sobre avenida libertador se encuentra la Escuela Mecánica de la Armada. Lugar que funcionó siete años como centro clandestino, con más de 5.000 personas que pasaron por este lugar en calidad de secuestrados y aún, hoy en condición de desaparecidos.
Carlos Muñoz es sobreviviente del Centro Clandestino de Detención de la ex Esma. Fue secuestrado en la última dictadura militar vivida en argentina, 40 años después recorremos el lugar con su testimonio.
Estuve secuestrado entre noviembre de 1978 y febrero de 1980 y fue en medio de un operativo que hicieron en mi departamento, en el barrio de Once un grupo de patota conducido en ese momento por el teniente fragata.
Que entraron a mi casa alrededor de las 00hs después de haber cortado toda la calle, yo estaba durmiendo con mi compañera, vivíamos los 3 ahí: Ana, mi hijo que en ese momento tenía tres meses y yo. Y estuvieron cerca de tres horas en el edificio había mucha gente de civil armada. Recuerdo que a eso de las 23:30 hs de la noche yo ya me había levantado y empecé a sentir que golpeaban muy fuerte la puerta. Después sentí que tiraron la puerta abajo entraron me golpearon, y me llevaron a otra habitación, hicieron lo mismo con Ana dieron vuelta todo el departamento se robaron las pocas cosas de valor que teníamos una cámara de fotos, una filmadora, la plata, nos encapucharon, nos esposaron y después nos subieron en un auto y nos llevaron.
En ese momento militábamos políticamente, Ana también o bien un poco menos en sí, los dos militábamos y los dos formábamos parte de una organización política, sabíamos que nos podía pasar, es mas esa misma tarde cuando yo volví al departamento había renunciado a mi trabajo yo era foto Cronista volví con la idea de que nos fuéramos de ahí.
Si, estábamos en el mismo lugar habitualmente todos veníamos al mismo sitio y no había ninguna diferencia en el trato, aunque en realidad las mujeres las pasaban mucho peor.
Nos llevan al sótano, era el primer lugar al cual te llevaban, luego a un cuarto de interrogatorio que en realidad eran cuarto de tortura y el lugar de reclusión era el tercer piso y en el último estaba el altillo que le llamaban capuchita era el lugar más chiquito y capucha el lugar mas grande, y los lugares eran un colchoncito tirado en el piso que estaba forrado con plástico, estábamos esposados con grilletes en los pies con una capucha en la cabeza, en el piso separado de otro compañero por una madera.
La verdad en ese momento ni Ana ni yo sabíamos que había pasado con nuestro hijo. Justo en frente de mi departamento vivía un mayor militar del ejército que trabajaba en la COMISIÓN NACIONAL DE ENERGÍA ATÓMICA, reconstruyendo el hecho al parecer hubo una reunión entre Astiz y este militar donde le dice que tiene que hacerse cargo de mi hijo por la relación de vecindad y porqué en algún momento junto con Ana le habíamos cuidado los hijos, entonces lo que hizo fue aceptar y llamar a mis padres y contarles lo que había sucedido, así que mi hijo se crio con mis viejos.
Y mira me ofrecen trabajar acá representantes de organismos de derechos humanos, al principio me pareció una locura, dije que lo iba pensar después me di cuenta que este no era el mismo lugar donde yo estuve secuestrado, en realidad este es un sitio recuperado por un gobierno popular al cual me
yo adherí. Hoy esto es un lugar para rescatar y sostener la memoria por la verdad y la justicia.
En realidad yo trabaje como mano de obra esclava durante un año falsificando documento, ese año estuve en lo que se llamaba proceso de recuperación y en ese proceso recuperación que no me quedo muy claro lo que eso significaba pero entendí que era recuperarse de ser mala persona, subversivo, ese año tuve algunas salidas, privilegios al hacer manos de obra esclava te daban ciertos privilegios significaba que posiblemente salieras vivo de ahí. El día que salí me dieron la guita y me sacaron de acá me dejaron en cabildo para que pudiera tomarme el colectivo no me dejaron irme del país era el proyecto que teníamos con Ana irnos a España, pero tenía un sentido, no te dejaban porque tiempo atrás hubo compañeras que fueron liberadas, habían dado testimonio de todo lo acontecido un muy buen testimonio y dando datos sobre represores de grupos de tareas en la asamblea francesa en el parlamento y entonces a partir de esas declaraciones era: los matamos a todos los que salen o los dejamos pero no pueden salir del país, fue así como tuvieron una decisión más generosa con nosotros.
"Traslado"
"La amenaza de muerte estaba permanentemente presente"
"La palabra ´traslado´ dentro de la ESMA, y dicha por represores, era un eufemismo que ocultaba el asesinato de cientos de compañeros. Permanentemente se hablaba de traslado".
"También estaba presente la frase ´Te vas para arriba´, lo decía Acosta. Al principio, yo pensaba que era que me llevaban a Capucha, que irse para arriba era eso. Pero era ´te matamos´, lo fui aprendiendo con el tiempo. Algún día, un compañero me dijo: ´los traslados buenos no existen”.
"Se llamaba a una lista de compañeros que se tenían que parar. No sólo te llevaban a vos, sino a lo mínimo que tenías", sostuvo el testigo. "La amenaza de muerte estaba permanentemente presente", agregó.
“Termine ahí porque luche contra la dictadura, por el derecho constitucional a sublevarnos" fueron las ultimas palabras de Carlos Muñoz, sobreviviente de la ESMA, quien declaró estos mismos relatos y están expuesto ante la justicia como el Caso Esma, Carlos Muñoz (494) y María Maharro (Caso 495).




Palito Ortega fue declarado Personalidad Emérita de la Cultura de la Nación



Selena Gomez arremete contra un político republicano que pide su deportación: “Gracias por la risa y la amenaza, señor Parker”
Actualidad28/01/2025


Leire Martínez, ex vocalista de La Oreja de Van Gogh, presenta en Buenos Aires su álbum debut



